Editoriales

Silencio, por favor

Silencio

 

Es difícil opinar en estos momentos, en la situación que vive el club. Uno puede optar por opinar en caliente, en frío, con ironía, echando culpas pero siempre algo se dice. Estamos en un país donde nadie es dueño de la verdad pero todos sabemos de todo, y si de fútbol hablamos, todos somos técnicos, jugadores y/o dirigentes. No es fácil ser periodista, menos cuando te une un sentimiento muy fuerte hacia el tema en cuestión y ves como lo destruyen poco a poco. Uno tiene que informar y la gente tiene derecho a saber lo que pasa, pero a veces es mejor callar.

Lo que pasó el día de ayer no es más que una muestra de la debacle que está siendo Independiente, y que ha sido durante largo tiempo. Acá no hay porcentaje de culpa, a ver quién tiene más o quién menos, porque la culpa es de TODOS. ¿Quiénes son todos? Jugadores, técnicos, dirigentes, periodistas e hinchas. Pero esa quedará para analizar más adelante, cuando termine el torneo y cada uno sacará las conclusiones de forma individual.

Me aboco en lo que aconteció el día martes, con las declaraciones de Javier Cantero, las de Cristian Díaz, las de Ricardo Bochini y las de Claudio Morel Rodríguez.

Hace casi un año que empezó este martirio para el hincha. La mayoría empezaron con fe, con optimismo; otros fueron cautelosos, otros pesimistas. Fecha tras fecha, la opinión de cada uno iba cambiando (y va mutando hoy en día) pero, creo a mi entender, llegó un punto en que los hinchas dijeron “BASTA”. Ayer se tocó fondo y la relación con el hincha cambió (o debería cambiar). ¿Qué relación? Jugadores-hinchada y dirigentes-hinchada.

El hincha llena estadios, viaja al interior, hace colas para sacar bonos, paga la cuota todos los meses, se toma el transporte público para ir a la cancha, llega con lo justo a fin de mes ¿Y qué recibe de los jugadores? NADA. Solamente frases grabadas en un cassette que al primer micrófono que tienen enfrente las sueltan para quedar bien. Alienta al equipo durante el partido, hace banderazos en las concentraciones, va al entrenamiento a dar apoyo ¿Y qué recibe de los jugadores? Lesiones, falta de profesionalidad, días libres, no querer entrenar, salir a bailar durante la semana y más excusas. Declaraciones que toman de BOLUDO al hincha, haciendo creer cosas que no lo son.

El hincha fue a reuniones, asimiló la situación del club, se comprometió a votar y eligió la mejor opción, se apoyó la idea original y pocos le soltaron la mano ¿Y qué recibe el hincha de los dirigentes? Mentiras, contradicciones, ocultamientos, deshonestidad, malas compras, sin idea dirigencial ni futbolísitca. Pero hay hinchas que ya dijeron BASTA, y muchos otros lo seguirán haciendo con el correr de las fechas.

 

Pocos humanos en esta vida pueden coincidir sus palabras con sus hechos. Los que lo hacen, tienen una vida de tranquilidad y paz interior y cumplen con sus sueños o llegan a la meta que se propusieron. La honestidad es para pocos y no ser hipócrita en esta vida, también. Independiente necesita de todos, y hoy lo que menos tiene es unidad.

Puede haber mil maneras de salir de esta situación, nadie sabe quién tiene la correcta. Pero a estos hinchas semana tras semana le clavan un puñal, el miedo aumenta, la calentura no se puede ocultar y la depresión es grande. Ellos aman la camiseta más que a nadie y ellos son los que se desviven por el club y los que van a estar ahora y siempre.

 

Lo único que pido es COMPROMISO, TRABAJO, DEDICACIÓN y que POR FAVOR no hablen más hasta que termine el torneo. Hay una frase que dice: “Si no tienes nada bueno que decir, mejor no digas nada”. Esto va para jugadores, cuerpo técnico y dirigentes. Hoy en día, las palabras NO sirven, lo único que queda son los HECHOS y las ACCIONES. En junio, se verá qué pasó.

Por el bien de Independiente y de su historia…SILENCIO, POR FAVOR 

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