Editoriales

¿Cómo no sentirme así?

hinchada-independienteLa impotencia probablemente sea uno de los sentimientos más difíciles de manejar. El sentirse ajeno a la posibilidad de evitar el sufrimiento es algo tan cruel que se vuelve muy difícil de explicar.

Tal vez ese mismo sentimiento es el que compartimos hoy los millones de hinchas de Independiente que vemos como nuestro querido club se juega la historia y el prestigio cada fin de semana sin poder lograr escaparle al profundo temor de perder la categoría.

Pero lo realmente difícil de todo esto, es ver cómo van transcurriendo los hechos sin poder participar directamente en ellos, ni influenciar de manera determinante para que el rumbo de los acontecimientos nos favorezca un poco más.

Aunque nos guste sentirnos parte, y sepamos que el apoyo del hincha genuino es fundamental para la motivación que necesitan los jugadores a la hora de enfrentar un nuevo desafío, también es verdad que nuestro papel es secundario y poco podemos hacer ante la falta de buenos resultados.

Peor aún es cuando a esa impotencia le sumamos ansiedad, ese deseo incontenible de que de una buena vez las cosas empiecen a salir como queremos y dejemos toda esta angustia de lado, proyectando un futuro inmediato más colorido y alegre.

Pero, por suerte, cuando estamos a punto de explotar, cuando la impotencia, la ansiedad y la angustia nos están pasando por encima, llega la esperanza; y nos abraza, y nos dice que todo va a estar bien, que la historia va a terminar pesando, que nos dimos cuenta de nuestros errores a tiempo, que falta mucho y somos muy grandes, que hemos superado pruebas más difíciles, que hay pibes con ganas, que hay experiencia y categoría, que no estamos solos, que somos muchísimos los que estamos haciendo fuerza… Y sin darme cuenta, me cambia la cara, se me dibuja una sonrisa y ahí estoy, sintiéndome parte de todo otra vez, alentándote, diferenciándote del resto , gritándote con el alma que te quiero de verdad, preparándome para recibirte como te mereces: repitiendo hasta el fin que “…pase lo que pase nunca te voy a dejar”.

Ver los comentarios - comentar esta nota

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top