Columnas

Bellos milagros

Días, horas, minutos. Cualquier medición de tiempo suena a poco cuando de una final se trata. Y si no preguntale a los hinchas de Independiente. En la antesala de una nueva cita copera, el “Rojo” retroalimenta su ilusión como hace mucho tiempo no sucedía. 

Por tu viejo, por tu abuela, por algún amigo, por amor a los colores. Todos cargamos con distintas historias a la hora de definir nuestro vínculo con Independiente. Para los que tenemos uso de razón de los últimos veinte años, ese amor se sostuvo entre pálidas y alguna que otra caricia. En cambio, mucho nos han hablado los más experimentados en este tipo de noches de lo que significa el cosquilleo, el no poder dormir. Claro, como el cuento de Sacheri.

Pero acá estamos, todos, los que se hundieron en lágrimas en el 2013, los que gozaron al “Pato” Pastoriza, los que vieron a Bochini desparramar rivales y sembrar magia con la ’10’ en la espalda. Y también estamos los que vimos a un ignoto hacer un circo mediático intentando embargar nuestras gloriosas copas. También están los que fueron protagonistas, justamente, de una de las últimas conquistas coperas, como el “Zurdo” o Faryd.

Porque no se trata de sólo sacar pecho recordando los triunfos, sino de reconocernos en las frías noches de Doble Visera, cuando había no más de cinco mil personas en la cancha, bancando humillaciones y advirtiendo del saqueo que se avecinaba. Se trata de tomar todo eso, todos esos explosivos 113 años de historia y hacerlos bandera.

Tenemos una nueva cita copera, y ahí estamos con hidalguía, con pierna fuerte y templada, sabiendo que nos diferencia algo de la última conquista internacional: este equipo tiene un cómo, un por qué y un para qué. Gracias a un director técnico que “descaseteó” su discurso de presentación. Con jugadores que entendieron el mensaje, y con un hincha que cumplió su cuota de paciencia y hoy ve los frutos.

Mañana será el partido a estadio lleno, será con la ilusión de las 50.000 almas que estén en el Libertadores de América, pero también gracias al recorrido histórico de quienes fueron y son parte del Club Atlético Independiente. Desde Degiorgi hasta Ezequiel Barco. Disfrutemos de esto, porque no hay una construcción sin obstáculos o dificultades. Mira ese escudo que está en tu piel, en tu habitación o en la remera que tenés puesta. Mañana Independiente se viste de gala. Lo dijo Carlos Solari: Nos merecemos bellos milagros, y ocurrirán. 

 

Bellos milagros
Ver los comentarios - comentar esta nota

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top